MonteInferno 6: LA LEGIÓN INFERNAL

 Los Perros del Abismo... Bestias mayores que un león, deformes y musculosas, nacidas de la rabia salvaje de los condenados... las criaturas de presa de Sthauron ...






Escoltado siempre por Balrogs demoníacos se sienta en el trono del Infierno ...






En la profundidad ardiente del Séptimo Infierno, donde incluso los demonios temen vagar sin escolta, se alza un trono de huesos fundidos y acero corrupto. Sobre él se sienta Sthauron, Príncipe de la Ira Pura, forjado no por ambición ni mandato, sino por el fuego vivo de la guerra y el caos.







No nació ni fue creado. Surgió cuando la primera alma maldita gritó su odio a los cielos. Allí, en el vórtice primigenio de rabia sin nombre, una sombra abrió los ojos por primera vez. Desde entonces, Sthauron no ha dormido. No necesita descanso. Cada grito de dolor, cada guerra sin sentido, cada alma desgarrada alimenta su esencia.





No tiene sed de poder. No lo necesita. Él es poder.






MonteInferno había llegado a su límite... el calor colapsaba la estructura y la montaña se resquebrajaba por momentos ...






Una gran explosión hizo estallar la cúspide de la gran montaña ... la furia infernal iba a ser liberada ...






Krathor, el Profanador de Mundos



El arma final de Sthauron.






Un demonio colosal, cuyo nombre está prohibido pronunciar en ciertas lenguas arcanas... había sido liberado


Se dice que cada uno de sus pasos puede desmoronar una ciudad y que su voz hace sangrar los oídos de los vivos.


No responde a nadie excepto a Sthauron.


Donde él lucha, no queda civilización, ni recuerdo, ni esperanza. Solo tierra negra… y silencio.





Balrogs!!! Los Marchadores del Caos – Demonios de Guerra





El corazón del ejército.

Casi tres metros de altura, cuerpos infernalmente musculosos.

Espaldas cubiertas de púas, algunas aún sangrantes de las últimas batallas.







Alas membranosas como de murciélago, que les permiten caer desde el cielo como misiles vivientes de odio.






Su furia es tal que a veces se desgarran a sí mismos de tanto apretar sus propios músculos en combate.


No sienten dolor. No temen la muerte. Solo desean destruir.







Dragones demoníacos ... furiosos... siempre ansiosos de sembrar el caos y devorar...







Liderados por los demonios dragón ancestrales...







Seres creados en las peores pesadillas del hombre ...







Demonios artrópodos ...



Rostros cadavéricos, color rojo sangre oscurecida, marcados por grietas como si su carne hubiera sido arrancada y vuelta a fundir.



De sus cuencas vacías, mana una negrura viva que hiela el alma.









Perros del infierno!!!

Una dentadura múltiple y temible, capaz de arrancar armaduras y fe de un solo mordisco.

Son rastreadores de almas, cazadores de sobrevivientes.

Su aullido es el anuncio de que no hay esperanza.




Los Ojos Vacíos – La Guardia de Sthauron
Su guardia personal. Son caballeros demoníacos, del tamaño de un hombre mortal, pero con una presencia que eclipsa a gigantes.



Rostros cadavéricos, color rojo sangre oscurecida, marcados por grietas como si su carne hubiera sido arrancada y vuelta a fundir.



De sus cuencas vacías, mana una negrura viva que hiela el alma.



No hablan, no gritan, no sienten: son el silencio previo al caos.






La tríada de demonios mayores ...lugartenientes de Sthauron ...







Los Escoltas de Ira – Demonios Reptilianos

Vigilantes del orden interno, ejecutores de la voluntad del príncipe.

Cuerpos reptilianos, veloces, duros como el acero.

Rostros cadavéricos, semblante vacío, con lenguas bífidas que rezan oraciones de destrucción.

Portan hachas colosales y armaduras herrumbrosas grabadas con blasfemias antiguas.









Un Dios maldito que solo se inclina ante el Príncipe del Infierno ... arquitectos del apocalipsis ...








“No desea un trono. No busca dominio. Solo el caos eterno... y el grito final del universo.”






Liderando la LEGIÓN INFERNAL ... El ejército que asolará el Playmundo al fin de sus días ...











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